Lección 1, Tema 4
En Progreso

La nicotina y el cigarrillo

marzo 1, 2024
Lección progreso
0% completo

LECTURA

LA NICOTINA Y EL CIGARRILLO

NUEVOS CONOCIMIENTOS DEL TABACO

Fue a principios del siglo XIX cuando se aisló por primera vez la nicotina. El primero que la obtuvo, aunque no en su forma pura, fue Gaspar Cerioli de Cremona, en 1807, mediante la destilación de un macerado de tabaco, obteniendo un líquido de color amarillo y una cantidad de aceite esencial de sabor amargo, soluble en alcohol y agua. Dos años más tarde, Nicolás Vauquelin publica a su vez sus trabajos, donde nos enseña cómo también obtiene un extracto, volátil e incoloro del zumo resultante del prensado repetido de hojas frescas de tabaco. Sin embargo, el verdadero descubridor de la nicotina pura fue Reimann, en 1828, no solo por haberla aislado, sino por haber dado sus características físicas y químicas, reconociendo que se trataba de una base orgánica.

Si durante los siglos XVI y XVII se consumía el tabaco molido en forma de pipa y de cigarro (el primero entre las clases adineradas y el segundo entre la clase baja), y en el siglo XVIII se extendía el consumo del rapé y el polvo español, es en el siglo XIX cuando se comienza a consumir en forma de cigarrillo. Se dice que la invención del cigarrillo tuvo lugar en la guerra entre Turquía y Egipto en 1832, durante la cual una granada turca destrozó las pipas de los soldados egipcios, a los cuales se les ocurrió rellenar los cartuchos de sus fusiles con picadura de tabaco, creándose así el primer cigarrillo. Así, fue en el siglo XIX, cuando se generalizó el uso del cigarrillo como forma de consumo del tabaco, y esto se debe a dos hechos fundamentales: en 1875 el ingeniero James Bonsack constituye el primer prototipo de máquina de hacer cigarrillos; con ella, un sola persona podía hacer más de 30 cigarrillos al día, con lo que se triplica la producción habitual. Por otra parte, en Carolina del Norte se desarrolla una nueva forma de fermentar, curar y secar el tabaco, con lo que se consigue que al final del proceso aumente el contenido de azúcares de la hoja y con ello, al ser quemada, se produce un humo suave que puede ser inhalado fácilmente.

Tomado y adaptado de: TRATADO DE TABAQUISMO